• Llénate de energía con un buen desayuno:
  • Aprende a inducir el sueño:
  • Mantente hidratado:
  • Haz ejercicio:
  • Corrige tu postura:
  • Llénate de energía con un buen desayuno:

    ¿Cuántas veces hemos escuchado que el desayuno es la comida más importante del día? El desayuno pone a tu metabolismo en marcha,por eso es importante no saltárselo, incluso si no tienes hambre. El desayuno te prepara para el resto del día, lo ideal es comenzar tu día con un desayuno rico en proteínas, frutas y frutos secos.
  • Aprende a inducir el sueño:

    No dormir las horas necesarias puede ser la primera razón por la que estas tan cansado. Los expertos recomiendan dormir entre 6 y 8 horas diarias, aunque no importa tanto las horas de sueño como la calidad de éstas, por eso intenta ir a dormir a la misma hora y empezar a coger una rutina de sueño. Además, es muy importante ser conscientes de que la luz tiene que ver mucho con la conciliación del sueño. La melatonina es la encargada de indicarle al cuerpo la hora de dormir, pero se puede ver afectado por las luces brillantes. Por eso es muy importante disminuir la intesidad de la luz, pero sobre todo apagar los aparatos electrónicos ya que nos estimulan en lugar de relajarnos.
  • Mantente hidratado:

    Los médicos y los científicos creen que el agua potable es un componente clave para estar sano y sentirse con más energía durante el día, y recomiendan un consumo diario entre 2 y 3 litros.La deshidratación provoca sensación de cansancio porque altera el equilibrio muscular de fluidos y electrolitos. Beber agua ayuda a prevenir estos efectos y da energía a los músculos; esto es especialmente importante en momentos en que llevamos a cabo actividad física, sobre todo si es intensa.
  • Haz ejercicio:

    El ejercicio mejora la salud, el estado de ánimo, tu habilidad para dormir así como para sentirte lleno de energía. Puedes pensar que hacer ejercicio reduce tu energía, pero lo cierto es que libera endorfinas, las hormonas que te recargan. Es más fácil decirlo que hacerlo, pero realmente vale la pena. Intenta introducir una rutina de ejercicio, escoge la actividad física que más te guste: yoga, pilates, running, cycling...etc. ¡Notarás la diferencia! Si no tienes suficiente tiempo, los expertos recomiendan caminar 30 minutos al día para liberar endorfinas, y esto permite reducir la ansiedad y el estrés. Hacer ejercicio supone una desconexión total de todo aquello que te preocupa y una liberación mental, con lo que te sentirás mucho ¡más feliz!
  • Corrige tu postura:

    La mala postura puede ser uno de esos círculos viciosos que no solo generan fatiga, sino también dolores que pueden llegar a ser crónicos. Además, tu cuerpo necesitará gastar más energía si no tiene una buena postura. Si tu trabajo implica estar sentado muchas horas:
    -Mantén la cabeza derecha sin inclinarla hacia arriba o hacia abajo.
    -Mantén los hombros relajados y hacia atrás.
    -Mantén las rodillas más abajo que las caderas.
    -Mantén tus pies apoyados completamente en el suelo.
    -Usa las manos sin apoyarte en los brazos.

    No obstante, procura no estar mucho tiempo sentado, pues esta postura fomenta la sensación de cansancio y pereza. Recarga tu nivel de energía cada 30 o 60 minutos caminando un poco , no te llevará más de 1 minuto y hará que te sientas mejor.